Antonio Roldán

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Antonio Roldán - Su vida y obra

Semblanza de su amigo Juan López Jiménez "Juanele"

 




De éste mago de la poesía andaluza, popular y satírica, es muy poco lo que se sabe, ya que hasta ahora solamente han sido tres los libros que han visto la luz pública: Primero uno editado en el 1.956, por el Excmo. Ayuntamiento de Lucena, que presidía aquel buen alcalde, que fue, don Daniel León Gutiérrez, y que lleva el sugestivo título de: "A LA LUZ DE MIS VELONES". A La Luz de los Velones, de Lucena, había escrito Alfonso X "El Sabio", sus célebres cantigas. En "A La Luz de mis Velones", se recogen sus más importantes primeros versos, escritos entre 1.948 y 1.956, aproximadamente. Luego apareció otro, escrito en colaboración con otros poetas, editado por la Editorial Rumbo, de Barcelona. Como igualmente, por aquellas fechas, aparece un minúsculo y precioso librito, editado por la "Asociación Familia Andaluza" de Bragado, Argentina, con su bella y definitiva composición dedicada a Andalucía, “OCHO ROSAS". Una joya de librito, que yo conservo, dedicado de puño y letra del autor de "OCHO ROSAS". Como igualmente tengo dedicado, con su habitual satírica dedicatoria del que fue mi gran y noble amigo, además de maestro, Antonio Roldán.


Después, en 1.993, otro Ayuntamiento de Lucena, en su valiosísima colección de escritores y temas lucentinos, ha editado otro precioso y bien cuidado libro con la casi total obra del inspirado poeta lucentino, cordobés y andaluz, Antonio Roldán. Edición muy bien cuidada y bellamente editada, con una acertadísima y sabia visión de la obra, de la poesía de Antonio Roldán, y una semblanza de la misma, escrita por Antonio Cruz Casado, en la que fielmente refleja la lira de la poesía de Roldán, que como buen conocedor de la anterior y presente generación de poetas españoles, considera al autor de "A la luz de mis velones", como a un poeta genial, al que cree ver en la línea sublime de García Lorca. Pero así como Antonio Cruz Casado hace un canto acertadísimo, coherente y maravilloso, en suma, de la obra de Antonio Roldán, ignora en cambio, - tal vez por no haberle conocido personalmente - su personalidad, su noble clase humana y su vida, en resumen. Ya que el poeta, Antonio Roldán, por encima de su gran obra fue un ser humano circunstanciado por la época en la que le tocó vivir, en las vorágines de aquella evolución de la Andalucía feudal y latifundista a la de la decadencia del campo.


De ahí, que si conocemos mejor al poeta, valoraremos mucho más su obra, como así mismo, cual ha sido la observadora razón de la misma. La poesía de Antonio Roldán está inspirada en el amor a los suyos, a lo suyo. El amor a las cosas, a las tradiciones, el amor hacia el bien de su pueblo, el amor hacia las cosas, el amor hacia lo sencillo y desenfadado, hacia lo humilde y desenfadado. En su poesía no se ve negrura, ni amargura, sino metáfora crítica, en forma de sátira humorística, sin otras intenciones que la condena burlesca.


También, a veces, su poesía es sentimiento íntimo, como devocional. como se da en el caso de las composiciones dedicadas a su familia, o las de temas procesionales de Semana Santa, donde va mezclando la plegaria con la saeta y el dolor. Y muy especialmente todo lo dedicado a la Virgen de los lucentinos, a su Virgen de Araceli. Porque Antonio Roldán fue un hombre bueno, mejor que la época y las circunstancias que le tocaron vivir. Fue un hombre bueno de verdad. No obstante, pienso que feliz, dentro de la felicidad que en la Tierra se puede alcanzar, Su canto así lo demuestra con su agridulce verbo. Y fue feliz por dos principales motivos: uno; su inquebrantable fe en Dios y la Virgen, y otro, muy importante, el haber tenido la suerte de haber encontrado a Concha, de haberse encontrado los dos. Concha lo fue todo y más para él, que al perder a su idolatrada madre se había quedado muy solo, por lo que Concha fue para él su sostén, su amiga, su compañera, su musa, su vida y su amor; en suma.


Concha también está tocada por esa varita mágica de la dulce y noble sensibilidad de las personas de buen gusto, que más que amaba, practicaba el bello arte de la música de cuerda. Ella, también ha sido una inspirada rapsoda de los instrumentos musicales de cuerda. Como sensible y enamorada de la lírica poética. Cuando aún eran novios encuadernaron más de un tomo con la recopilación de las más brillantes y bellas composiciones poéticas de diferentes e importantes vates.